En Dibulla, La Guajira, y Puebloviejo, Magdalena, organizaciones comunitarias y grupos de mujeres impulsan iniciativas de reforestación, fortalecen viveros y encuentran nuevas formas de aprovechar los residuos sólidos. Acciones que ayudan a cuidar el territorio y que, al mismo tiempo, pueden abrir oportunidades económicas para las familias.
El 59 % de la línea de costa del Caribe colombiano presentó una tendencia erosiva entre 2020 y 2024. La cifra, reportada por INVEMAR, muestra la magnitud de los desafíos que enfrentan los territorios costeros y la necesidad de fortalecer las acciones para proteger y recuperar sus ecosistemas.
En Dibulla, La Guajira, y Puebloviejo, Magdalena, organizaciones comunitarias y grupos de mujeres impulsan iniciativas de reforestación, fortalecen viveros y encuentran nuevas formas de aprovechar los residuos sólidos. Acciones que ayudan a cuidar el territorio y que, al mismo tiempo, pueden abrir oportunidades económicas para las familias.
Cuando cuidar el territorio también genera oportunidades
La recuperación de los ecosistemas costeros necesita conocimiento, compromiso y participación comunitaria.
en estas comunidades, este trabajo ha permitido integrar la protección ambiental con alternativas para fortalecer los medios de vida de las comunidades. A través de los viveros, la propagación de especies y el aprovechamiento de residuos sólidos, las organizaciones participantes contribuyen a recuperar sus territorios mientras desarrollan conocimientos, productos y actividades con potencial para generar ingresos.
Para Jesenia Moreno, integrante de la Asociación de Mujeres Resilientes de Tasajera “Cultivando Vida”, el proceso ha significado aprendizaje y nuevas posibilidades.
Aprender a reutilizar residuos sólidos y comercializar los productos elaborados les ha permitido generar recursos que contribuyen al mejoramiento de sus viviendas y al bienestar de sus familias.
Su experiencia muestra que una iniciativa ambiental puede generar transformaciones en distintos niveles: fortalece capacidades, impulsa el trabajo colectivo, abre oportunidades económicas y refuerza el compromiso de las comunidades con su territorio.
Ninguna organización transforma un territorio sola
Los desafíos ambientales de las zonas costeras requieren respuestas construidas entre distintos actores.
Las comunidades aportan su conocimiento y experiencia del territorio. Las empresas pueden sumar recursos y capacidades. Las organizaciones e instituciones aliadas aportan metodologías, conocimiento técnico y acompañamiento para fortalecer y dar continuidad a los procesos.
Es justamente en esa construcción colectiva donde las alianzas adquieren mayor valor.
En FAVLA trabajamos de la mano con organizaciones y comunidades costeras para fortalecer el liderazgo ambiental, la colaboración y la participación en la protección de los ecosistemas.
A través de DecidoSer, las personas participantes fortalecen capacidades para trabajar colectivamente, reconocerse como agentes de cambio y construir nuevas formas de relacionarse con su entorno.
Así, las acciones ambientales van más allá de sembrar árboles o establecer viveros. También se convierten en procesos de reflexión, liderazgo, organización y apropiación del territorio.
Recuperar ecosistemas también es recuperar posibilidades
La recuperación de la vegetación contribuye a fortalecer los ecosistemas y, dependiendo de las condiciones de cada territorio, puede favorecer la recuperación de hábitats y el regreso de especies de fauna.
Cada vivero que se fortalece, cada organización que desarrolla nuevas capacidades y cada comunidad que participa activamente en el cuidado de su entorno aporta a construir territorios más resilientes y sostenibles.
5 claves para que el cuidado del territorio se multiplique
La reforestación comunitaria nos recuerda algo fundamental: proteger la naturaleza también significa fortalecer a quienes viven en los territorios y los cuidan todos los días.